Éxito no le faltaba
A Karsten Aldenhövel (48) no le faltaba éxito: en pocos años levantó con eco COMPLIANCE GmbH, en Haltern am See, un negocio con facturación de siete cifras, cómodamente rentable y con clientes de la primera línea nacional e internacional.
Y aun así le faltaba algo. Notaba que estaba insatisfecho cada vez más a menudo. Que ciertos hechos lo activaban. Y que acababa metido en conflictos francamente tóxicos con más frecuencia - conflictos a los que seguía dando vueltas después del trabajo, en lugar de impulsar ideas nuevas con ganas, como antes.
El punto de inflexión fue una reunión que tenía por delante y que, por todos esos efectos, amenazaba con descontrolarse. Justo lo que Aldenhövel no quería de ninguna manera.
Qué era distinto
En esa situación se topó con The Serenity System: un programa de acompañamiento que saca de forma sistemática a empresarios y directivos de la frustración, los detonantes y los conflictos tóxicos.
Lo nuevo para Aldenhövel, aficionado a formarse, fue que no iba ni de "trucos", ni de retórica, ni de meditación.
En su lugar aprendió cómo todas las personas - si tan solo lo supieran - pueden pensar, actuar y comunicarse de manera que surja automáticamente menos frustración, que los detonantes se vuelvan manejables y que los conflictos se puedan hablar.
El resultado de esa transformación
Para empezar, Aldenhövel pudo dirigir esa reunión de forma auténtica y empática, de modo que fue posible un intercambio real entre los participantes - sin maquillar nada, pero también libre de heridas inútiles y de frustración improductiva.
Puedo decir que me he vuelto un 60 por ciento más sereno - y eso marca la diferencia, en el negocio y para mí personalmente.
Karsten Aldenhövel, socio gerente, eco COMPLIANCE GmbH
Motivo suficiente para que dos de sus compañeros adquirieran también estas capacidades. Y la propia experiencia de Aldenhövel le llevó a plantearse poner el sistema a disposición de toda la plantilla a largo plazo: el éxito duradero, la satisfacción y la retención del equipo son, al fin y al cabo, objetivos decisivos.
En qué se convirtió
Lo que entonces era una intención se hizo realidad en 2024.
De mayo a diciembre, quince empleados pasaron por la formación base - desde la dirección hasta el equipo comercial, en varios grupos sucesivos, dos veces por semana, íntegramente online. Después continuaron sesiones abiertas voluntarias.
A mitad del proceso se preguntó de forma anónima qué había cambiado. A la pregunta de qué cambiarían del formato, dos tercios respondieron: nada.
Del equipo
En el momento en que reconozco mi necesidad, ya me siento mejor y más tranquila.
Participante
Pensar menos en absolutos y valorar más la subjetividad. Menos autodesvalorización, en lo privado y en lo profesional.
Participante
En las primeras situaciones he podido ver por mí mismo por qué algo me molesta o me irrita.
Participante
Las sugerencias concretas de la encuesta - un documento de apoyo durante la sesión, más trabajo en grupo, una visión general al empezar - ya están incorporadas.
Primera conversación
Si quieres saber si esto también funciona en tu situación, escribe brevemente de qué se trata. La primera conversación no cuesta nada.